La nota del Registro de la Propiedad es el documento más importante cuando se trata de la situación jurídica de un inmueble. Le indica a quién pertenece una finca, qué derechos de terceros gravan sobre ella y si todavía hay hipotecas o cargas inmobiliarias (Grundschuld) inscritas. Quien desee vender, comprar o financiar un inmueble no puede prescindir de ella. Como agencia inmobiliaria situada en la Königsallee, acompañamos desde hace más de 60 años a las propietarias y los propietarios de Düsseldorf y de toda NRW. En esta guía le explicamos de forma comprensible cómo se estructura una nota del Registro, quién puede consultarla, dónde se solicita y con qué costes debe contar.
¿Qué es una nota del Registro de la Propiedad?
El Registro de la Propiedad (Grundbuch) es un registro público que se lleva en la oficina del Registro del juzgado de primera instancia competente (Amtsgericht). Para cada finca existe allí un folio registral propio en el que se recogen todas las circunstancias jurídicas esenciales. La nota del Registro no es otra cosa que una reproducción escrita de ese folio registral.
Responde a tres preguntas centrales:
- ¿A quién pertenece el inmueble? La situación de la propiedad consta de forma precisa.
- ¿Qué derechos de terceros existen? Por ejemplo, servidumbres de paso, derechos de habitación, un usufructo (Nießbrauch) o anotaciones preventivas.
- ¿Qué deudas gravan sobre la finca? Es decir, hipotecas y cargas inmobiliarias (Grundschuld, una carga real abstracta sobre la finca que garantiza una deuda).
El Registro de la Propiedad goza de fe pública (öffentlicher Glaube). Quien figura inscrito en el Registro como propietario se considera, en principio, también propietario. Esta fiabilidad es la base de toda transacción inmobiliaria segura en Alemania. Hoy los Registros se llevan mayoritariamente en formato electrónico, pero la estructura se ha mantenido uniforme en todo el país.
La estructura: encabezamiento, descripción de la finca y tres secciones
Un folio registral está siempre estructurado de la misma manera. Una vez que haya comprendido la estructura, podrá leer cualquier nota del Registro.
- El encabezamiento (portada): aquí figuran el juzgado de primera instancia competente, el distrito registral así como el número de tomo y de folio. Las menciones como folio de propiedad horizontal (Wohnungsgrundbuch) o folio de derecho de superficie (Erbbaugrundbuch) también se encuentran aquí.
- La descripción de la finca (Bestandsverzeichnis): describe la propia finca, es decir, el término catastral (Gemarkung), el polígono (Flur), el número de parcela (Flurstücksnummer), la superficie en metros cuadrados y el tipo de uso, por ejemplo superficie edificada y libre.
A continuación vienen las tres secciones, que constituyen el verdadero núcleo:
- La Sección I menciona a los titulares.
- La Sección II recoge las cargas y limitaciones.
- La Sección III consigna los derechos reales de garantía (Grundpfandrechte), es decir, hipotecas y cargas inmobiliarias.
Veamos ahora estas tres secciones en detalle, pues precisamente aquí se decide si un inmueble está jurídicamente saneado.
Secciones I y II: titulares, servidumbres de paso y derechos de habitación
En la Sección I consta la situación de la propiedad: el nombre y el domicilio de los titulares, en caso de varios titulares las respectivas cuotas, por ejemplo a partes iguales, así como la causa de la adquisición, por ejemplo la transmisión (Auflassung) en una compraventa o la sucesión hereditaria. Aquí ve usted de un vistazo quién puede disponer jurídicamente del inmueble.
En la Sección II se inscriben todas las cargas y limitaciones que no son derechos reales de garantía. Esto resulta especialmente revelador para compradores y propietarios, ya que estos derechos pueden afectar considerablemente al valor y a la utilizabilidad de un inmueble. Inscripciones típicas son:
- Servidumbres (Dienstbarkeiten) como servidumbres de paso, servidumbres de conducción o un derecho de habitación a favor de una persona determinada
- Usufructo (Nießbrauch), es decir, el derecho amplio a usar el inmueble y a percibir sus rendimientos, como las rentas de alquiler
- Cargas reales (Reallasten), por ejemplo prestaciones periódicas derivadas de la finca
- Anotaciones preventivas (Vormerkungen), sobre todo la anotación preventiva de transmisión (Auflassungsvormerkung), que asegura a un futuro propietario
- Derechos de tanteo (Vorkaufsrechte) así como limitaciones de disposición como una mención de concurso o de albacea
Quien adquiera un inmueble debería examinar la Sección II con especial atención. Un derecho de habitación vitalicio o un usufructo a favor de terceros puede frustrar los propios planes. Por ello, en una venta nos procuramos pronto claridad sobre las inscripciones, de modo que usted y los posibles interesados sepan desde el principio a qué atenerse.
Sección III: hipotecas y cargas inmobiliarias
La Sección III está reservada a los derechos reales de garantía (Grundpfandrechte). Aquí constan las cargas financieras que garantizan la finca, sobre todo cargas inmobiliarias (Grundschuld) e hipotecas (Hypotheken). Surgen típicamente cuando un inmueble se financia mediante un préstamo bancario. El banco hace inscribir una carga inmobiliaria como garantía.
Junto a cada inscripción encontrará:
- el importe del derecho junto con los eventuales intereses
- el rango, es decir, el orden de satisfacción en caso de necesidad
- el acreedor, por regla general el banco financiador
Es importante entender lo siguiente: una carga inmobiliaria inscrita en la Sección III no significa automáticamente que el préstamo siga pendiente por su importe íntegro. A menudo un crédito ya está amortizado, pero la carga inmobiliaria aún no se ha cancelado. Antes de una venta, aclaramos junto con usted y su banco qué cargas subsisten realmente y cómo se redimen o cancelan con motivo de la venta. Así un comprador puede adquirir el inmueble libre de cargas.
¿Quién puede consultarla? El interés legítimo conforme al § 12 GBO
Aunque el Registro de la Propiedad es un registro público, no es de libre acceso. Quien desee consultarlo debe acreditar un interés legítimo. Así lo regula el § 12 de la Ley del Registro de la Propiedad (Grundbuchordnung, GBO): la consulta está permitida a cualquiera que acredite un interés legítimo. La mera curiosidad, por tanto, no basta.
Por regla general se reconoce un interés legítimo en el caso de:
- Los titulares, que pueden consultar en todo momento su propio folio registral
- Los notarios en el marco de su actividad oficial, por ejemplo al preparar un contrato de compraventa
- Los interesados en comprar, siempre que exista un interés concreto de compra que pueda acreditarse, por ejemplo, mediante un poder otorgado por el titular
- Los acreedores y bancos, que examinan el inmueble como garantía
- Las autoridades y los tribunales en el marco de sus funciones
No existe un acceso directo en línea de libre disposición para los particulares. La consulta electrónica está reservada esencialmente a notarios, tribunales y determinados colectivos profesionales. Como propietario lo tiene usted más fácil: su interés legítimo en su propio folio registral está fuera de toda duda.
Solicitud y costes: nota simple o certificada
La nota del Registro se solicita ante la oficina del Registro del juzgado de primera instancia (Amtsgericht) en cuyo distrito se halla la finca. Para ello dispone de varias vías:
- Personalmente in situ, con documento de identidad y una breve solicitud
- Por escrito, indicando el distrito registral y el número de folio o la designación exacta de la finca, así como una motivación del interés legítimo
- En línea, a través de los portales de justicia de los estados federados, que ponen a disposición los correspondientes formularios de solicitud
- A través de un notario, que de todos modos obtiene la nota actualizada en una compra o financiación
En cuanto a la nota se distinguen dos formas. La nota simple del Registro es una copia no certificada y sirve para información, por ejemplo para una primera comprobación. La nota certificada u oficial del Registro lleva una diligencia de certificación de la oficina del Registro y se considera documento público. Bancos, autoridades y notarios suelen exigir esta forma oficial.
Las tasas están fijadas en la Ley de Costas Judiciales y Notariales (Gerichts- und Notarkostengesetz, GNotKG), en el arancel de costas bajo los números 17000 y 17001. Ascienden a 10 euros por la nota simple (impresión o copia no certificada) y a 20 euros por la nota certificada, oficial. Estas tasas fijas uniformes en todo el país hacen de la nota del Registro una partida asumible. Si encarga usted a un notario o a un prestador de servicios, pueden añadirse costes de gestión adicionales.
Para qué necesita una nota del Registro de la Propiedad
Una nota actualizada del Registro es imprescindible en numerosas situaciones. Las ocasiones más importantes son:
- Venta de un inmueble: la nota acredita la propiedad, las cargas y los gravámenes. El notario obtiene una nota actualizada antes de la formalización, y los interesados en comprar adquieren así seguridad sobre la situación jurídica.
- Compra de un inmueble: los compradores comprueban quién es el titular, qué derechos de terceros existen y qué cargas inmobiliarias están inscritas.
- Financiación y obtención de un préstamo: los bancos exigen una nota actualizada, normalmente certificada, para valorar el inmueble como garantía y poder constituir una nueva carga inmobiliaria.
- Herencia: para liquidar el caudal hereditario y para la transmisión de la propiedad a los herederos se necesita el Registro de la Propiedad.
Precisamente en la venta se aprecia cuánto más fluido transcurre un proyecto cuando la documentación está disponible pronto y de forma completa. Cuando gestionamos su inmueble, obtenemos y revisamos junto con usted los documentos necesarios, entre ellos la nota actualizada del Registro. Así pueden aclararse a tiempo cuestiones pendientes, como cargas inmobiliarias todavía inscritas pero amortizadas hace tiempo, y la venta se asienta desde el principio sobre una base jurídica saneada.